La lactancia materna no siempre transcurre sin complicaciones. A veces puedes sentir molestias o notar dolor. Esto es normal y se puede tratar. A continuación te indicamos algunos de los problemas más comunes relacionados con los pechos:
- Conductos lácteos obstruidos
- Congestión mamaria
- Mastitis
Conductos lácteos obstruidos
Un conducto obstruido se nota como un bulto o nudo sensible en el pecho. Se produce cuando un conducto lácteo no drena correctamente. La presión se acumula y la zona se inflama.
Causas de la obstrucción de los conductos lácteos
- Saltarse las tomas o alargar el tiempo entre ellas
- Pechos muy voluminosos
- Se alimenta casi siempre de un solo pecho
- Pezones doloridos o agrietados
- Un sujetador apretado, el cinturón de seguridad o la correa de una bolsa pesada que te cruza el pecho
Cómo tratar los conductos obstruidos
Antes de dar de comer
- Date una ducha caliente. Deja que el agua te caiga en la espalda, no en los pechos.
- Coloca un paño caliente y húmedo sobre el conducto obstruido.
- Masajea suavemente desde la zona obstruida hacia el pezón.
Durante una toma
- Alimenta al bebé o extráete leche con frecuencia.
- Empieza por el pecho afectado al iniciar la toma.
- Sigue masajeando suavemente la zona obstruida mientras das el pecho o te extraes leche.
Otras ideas
- Lleva un sujetador cómodo que te proporcione sujeción y que no te quede demasiado apretado. Prueba uno sin aros.
- Descansa más. Un conducto obstruido puede indicar que te estás exigiendo demasiado.
Si los conductos obstruidos siguen reapareciendo, consulta a una asesora de lactancia del programa WIC o a tu profesional sanitario.
Congestión mamaria
Es posible que notes los pechos sensibles y llenos después de dar a luz. Esto es normal. Tu cuerpo está produciendo leche y enviando más sangre a los pechos.
Sin embargo, si notas que tienes los pechos calientes, duros o doloridos, es posible que estén demasiado llenos. A esto se le llama congestión mamaria.
La congestión mamaria resulta incómoda. Puede provocar obstrucción de los conductos o mastitis (una infección mamaria). Además, puede dificultar que tu bebé se agarre al pecho debido a que los pechos están muy llenos.
Cómo prevenir la congestión mamaria
- Dale el pecho desde el principio y con frecuencia: al menos entre 8 y 12 veces en 24 horas.
- Asegúrate de que tu bebé se agarre bien al pecho.
- Deja que tu bebé termine de mamar del primer pecho antes de ofrecerle el otro.
- No limites la duración de la toma de tu bebé.
- Evita el uso de chupetes y biberones durante las primeras 2 a 4 semanas (a menos que tu profesional sanitario te indique lo contrario).
- Si no estás con tu bebé, extrae leche a las horas habituales de toma.
- Come bien, bebe mucha agua y duerme lo suficiente.
Cómo tratar la congestión mamaria
La congestión mamaria suele desaparecer en unos días. Esto es lo que puede ayudar:
Antes de dar de comer
- Colócate un paño caliente y húmedo sobre el pecho.
- Masajea suavemente desde el pecho hacia el pezón.
- Si tienes el pecho muy duro, exprime un poco con la mano o con el sacaleches para ablandarlo. Así le resultará más fácil al bebé agarrarse al pecho.
Durante una toma
- Ofrece primero el pecho hinchado.
- Sigue masajeando suavemente.
Después de comer
- Extrae solo la cantidad necesaria para sentirte cómoda. Extraer demasiada leche hace que tu cuerpo produzca más, lo que puede agravar la congestión mamaria.
Entre tomas
- Aplícate compresas frías en los pechos durante 10-15 minutos, según sea necesario, para reducir la hinchazón.
Mastitis
La mastitis es una infección mamaria. Puede aparecer cuando estás estresada o cuando cambia tu rutina, como al volver al trabajo o a la escuela después de dar a luz.
Síntomas de la mastitis
- Fiebre de 101,3 °F o más
- Escalofríos, dolores corporales, náuseas o sensación de cansancio extremo
- Secreción amarillenta por el pezón
- El pecho está sensible, caliente o muy caliente
- El pecho tiene un aspecto más oscuro, rosado o rojo (dependiendo de tu tono de piel)
Cómo tratar la mastitis
Asistencia médica
Acude a tu profesional sanitario para recibir tratamiento. La consultora certificada en lactancia materna (IBCLC) del programa WIC también puede ayudarte, así que no dudes en ponerte en contacto con tu clínica si necesitas ayuda con la mastitis.
En casa
- Descansa y bebe mucho líquido.
- Pide a tus familiares y amigos que te echen una mano con las tareas domésticas y con los otros niños, para que puedas descansar.
- Dale de comer a tu bebé con frecuencia o extrae leche a menudo.
- Si estás lejos de tu bebé, extrae leche a horas fijas.
- Cuando descanses, colócate un paño limpio, caliente y húmedo sobre el pecho afectado.
Si utilizas un sacaleches, limpia todas sus piezas después de cada uso. Esto te ayudará a prevenir infecciones.