
La leche materna es una buena opción para alimentar a tu bebé. Tu leche contiene los nutrientes adecuados que tu bebé necesita, aunque tu dieta no sea perfecta. Llevar una alimentación saludable te ayuda a recuperarte del parto. Además, te aporta la energía necesaria para cuidar de ti misma y de tu bebé.
Es posible que pierdas sangre durante el parto, lo que puede reducir tus niveles de hierro. Un nivel bajo de hierro puede hacer que te sientas débil o cansada.
Para ayudar a tu cuerpo a recuperarse, toma alimentos ricos en hierro:
La vitamina C ayuda al organismo a absorber mejor el hierro. Prueba a combinar algunos de estos alimentos con otros ricos en hierro:
Comer con regularidad te da más energía. Intenta hacer tres comidas y entre dos y tres tentempiés al día.
Puedes comer la mayoría de los alimentos mientras das el pecho. A los bebés les gustan los sabores que tiene tu leche. Las especias, las hierbas y alimentos como la cebolla y el ajo modifican el sabor de tu leche. Cuando pruebas alimentos nuevos, tu bebé también los prueba. Si tienes alguna duda, ponte en contacto con tu profesional sanitario o con la asesora de lactancia del programa WIC.
Elige alimentos de cada uno de los cinco grupos de alimentos.
Bebe agua cuando tengas sed. Intenta beber entre 8 y 12 tazas de agua al día.
Si tienes alguna duda o inquietud, habla con tu nutricionista del programa WIC, tu asesora en lactancia o tu profesional sanitario.
Estoy aquí para ayudarte. Si necesitas algún consejo o recurso útil, avísame. Pero antes, me gustaría conocerte mejor.